La historia de Jorge Gallego con los muros prefabricados parte cuando, en su interés por encontrar un buen material para la construcción de una casa para él y su familia, recordó a sus parientes en Concepción que tras el terremoto del 27 de febrero del 2010, favorablemente, quedaron con la casa intacta, sin ningún daño: “por los problemas que tenía el terreno en el que iba a construir mi casa, por las características físicas que tenía el material, y porque yo había visto in-situ en la casa de mis familiares la rapidez con la que se construye, elegí Covintec”, revela Jorge.
Recuerda además, que antes de empezar la construcción de su vivienda no conocía Covintec. Sólo cuando el proyecto se puso en marcha empezó a estudiar la mejor opción que ofrecía el mercado: “había estado en la casa de mis tíos varias veces, pero no sabía que el material de la casa era Covintec. Después, cuando ya decidí realizar mi proyecto, a través de Internet, vi varias opciones de materiales entre casas pre fabricadas y de hormigón armado, pero se demoraba mucho tiempo y yo quería construir algo rápido y de buena calidad”. De esta manera, Covintec fue la opción perfecta: un material lo suficientemente liviano para construir una casa elevada a 50 cms. del suelo, pero lo suficientemente firme para soportar un techo con varias caídas de agua.
La construcción de la casa ya está a poco de finalizar. Sólo faltan las cerámicas, el piso flotante y la pintura externa. Sin embargo, la obra que se puede apreciar desde la carretera, ya ha llamado la atención en la zona: “se han acercado a preguntarme por el material de la casa. Que si era muy caro, si era difícil, pero yo les digo que es fácil de utilizar y accesible en precio. De hecho, uno de los apoderados del colegio de mi hija, se me acercó porque le llamó la atención el material. Le conté mi experiencia y este mes empezará la construcción de su casa en Covintec”, señala entusiasmado Jorge. 
Muy orgulloso del diseño de la casa del cual él participó en un 100%, cuenta como anécdota que muchos pensaron al comienzo que la vivienda era un frigorífico: “la casa es muy bonita, pero al principio era como una caja de helado que con el tiempo empezó a cobrar forma. Imagínate ver un cubo blanco parado, y tres semanas después pasas, y ves que es una casa con ventanas y techo. Fue la rapidez y el material lo que terminó por llamar la atención”.
Gallego está satisfecho con su elección pues encontró todo lo que necesitaba para este importante proyecto familiar: una opción rápida, que en los días de invierno mantiene el calor y en los de verano la frescura, y práctica cuando se presentan problemas: “después de estar todos los paneles y tabiquería instalados, tuve que modificar las puertas de la cocina pero fue muy fácil. Instalé otro panel y abrí donde quería la puerta. Fue súper rápido y expedito”, agrega el propietario que ansioso espera disfrutar con su familia del confort que mucho buscó y encontró en Covintec.